Deforestación: el principal ‘aporte’ al cambio climático mundial

La deforestación es considerada el aporte más nocivo del Ecuador al cambio climático del planeta.

Eso, al menos, se desprende del telegrama que la Embajada de Estados Unidos en Quito envió al Departamento de Estado, el 24 de abril del 2008.

Los científicos señalan que la deforestación en Ecuador contribuye a la extinción de los glaciares. En realidad, según el cable, ese puede ser el principal aporte nocivo de Ecuador al cambio climático global.

El impacto de la deforestación fue medido por última vez en el 2000 por el Clirsen, la agencia nacional satelital del Instituto Geográfico Militar: este índice llega al 1,5% por año, probablemente el segundo porcentaje más alto en Latinoamérica, luego de Paraguay.

En un diálogo con funcionarios de la Embajada estadounidense, el jefe del sindicato de ingenieros forestales de Quito dijo que el porcentaje de deforestación en el noroeste de la provincia de Esmeraldas es del 4,5%, debido a la tala de bosques nativos, que han sido reemplazados por plantaciones inmensas para aceite de palma.

El Ministerio del Ambiente ha limitado el presupuesto para vigilancia y casi todo el tráfico de madera en Ecuador se realiza ilegalmente, agrega el telegrama.

Se estima que en esta provincia se han destruido más de 500 000 hectáreas de bosques entre 1969 y 1991, sin tomar en cuenta los bosques destruidos de manglar en la región.

Las zonas de San Lorenzo y Eloy Alfaro, ubicadas en la parte norte de Esmeraldas, desde épocas recientes, han sido objeto de una deforestación impactante.

En dos años, se han deforestado aproximadamente 8 000 hectáreas de bosques primarios, para desarrollar plantaciones palmícoras. Alrededor de ellas se han concentrado negociantes de tierras, madereras, palmicultoras, campesinos colonos… Todos ellos, con interés por acceder a tierras y a los bosques que son parte del patrimonio forestal.

Los efectos de la contaminación y la deforestación en la disminución de los glaciares y el cambio climático por cada año son difíciles de medir, pero es claro que este año (2008) Ecuador está experimentando unas inusuales condiciones climáticas.

El Inahmi informó que fue el año más lluvioso en la última década, debido al fenómeno de La Niña que ha estado acompañado por inusuales temperaturas calientes en diversas zonas, entre Galápagos y el continente. “Las inundaciones en la Costa y las montañas han causado daños por USD 150 millones en la agricultura y en la infraestructura, afectando una tercera parte de la población. Contactos del Cuerpo de Paz y ONG dicen que el daño fue más grave que el causado por El Niño entre 1997 y 1998”.

Fuente: www.elcomercio.com