Cuidar los bosques para combatir el cambio climático

Son una pieza clave por su capacidad de almacenamiento de carbono.

La deforestación y la degradación forestal son una de las causas más importantes del calentamiento global, además de fuente de emisiones de gases invernaderos, por lo que se deben aplicar propuestas que fomenten una gestión óptima de los bosques en la lucha contra el cambio climático.

“El papel de los bosques en la mitigación del cambio climático es pieza clave por su capacidad de almacenamiento de carbono y por ser una alternativa a los combustibles fósiles”, ha dicho hoy la secretaria de Estado de Cambio Climático, Teresa Ribera, durante la apertura de la jornadas “Reducción de Emisiones de la Deforestación: Un mecanismo social, económico y ambiental”.

Para la secretaria de Estado, una correcta gestión forestal contribuye de forma decisiva a retirar el carbono de la atmósfera de una manera segura y barata además de optimizar la función de los bosques como sumideros de carbono.

El cambio climático representa un gran reto medioambiental y por eso se necesitan respuestas a escala global. El programa internacional REDD (reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques), trata de crear un valor monetario para el carbono acumulado en los bosques, ofreciendo incentivos a los países en desarrollo para que reduzcan las emisiones .

El papel de España

Este programa surgió a raíz, de las conversaciones de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en Bali cuando se demandó que se tomase una decisión sobre los bosques y su deforestación antes de 2009.

El profesor de la Universidad Rey Juan Carlos I, Pablo Martínez de Anguita, ponente en la jornada asegura que “el objetivo del programa consiste en facilitar el cobro de una externalidad, por ejemplo, el suministro de agua potable a quienes desean adquirirla, permitiendo emplear dichos fondos en la conservación de los bosques”.

Actualmente, las negociaciones se centran en analizar un esquema denominado REDD Plus que abordaría la deforestación y degradación, así como los esfuerzos para proteger y mejorar las reservas forestales de carbono.

Según Ribera, España desempeña un papel clave en reconocer el peso del programa REDD en las políticas globales de cambio climático.

Para la secretaria, “en los últimos años hay mas participación de empresas, academias y gobierno que se implican para que la voz de España se oiga a nivel internacional y no sólo se aporten recursos económicos sino también intelectuales”.

fuente: Lignum